Ruleta de Casino Online y otros juegos de apuesta

El Texas Hold’em es la variante de poker más practicada en todo el mundo. Se juega en la mayoría de casinos presenciales y en todas las salas de poker online. Es, además, la variante en la que se disputan las World Series of Poker, el torneo de poker más importante del mundo, que se celebra cada año en Las Vegas. Y por supuesto, a través de la Red es posible encontrar una partida de Texas Hold’em en la que jugar a cualquier hora del día o de la noche. El Hold’em es una variante que todo jugador recreativo debería aprender.

Aunque la estrategia de juego es compleja, las reglas del Poker texas holdem online son muy sencillas. Puedes consultar en este enlace la clasificación de jugadas del poker.

Si ya conoces las reglas del Hold’em con límite, puedes aprender en esta página las reglas del Texas Hold’em sin límite.

Reglas del Texas Hold’em con límite

Primero de todo, dependiendo de los recursos económicos y de la experiencia que se tenga en el juego, el jugador puede elegir entre distintos límites. En las salas de poker online hay mesas que van desde 1 céntimo de dólar para la apuesta inicial, hasta $200 o más.

En el juego hay cuatro rondas de apuestas, la cantidad que se juega en las dos primeras rondas es la mitad que la de las dos siguientes. Así, en una mesa de $1/$2, se apuesta $1 en las dos primeras rondas y $2 en las dos siguientes. En cada una de estas rondas de apuestas el máximo número de subidas es de cuatro. Es decir, una vez un jugador abre con una apuesta inicial, sus oponentes pueden subir hasta tres veces más, siempre en las cantidades que marca la mesa. Por lo tanto, siguiendo con nuestro ejemplo de una mesa de $1/$2, cada jugador puede llegar a arriesgar un máximo de $4 en cada una de las dos primeras rodas, y de $8 en cada una de las dos siguientes.

Empieza la mano

En primer lugar, están las ciegas. Las ciegas son dos apuestas obligatorias, la ciega pequeña y la ciega grande, que en cada ronda del juego deben emplazar los dos jugadores que quedan a la izquierda del repartidor (dealer). El primer jugador a su izquierda debe poner la ciega pequeña, y el jugador a la izquierda de éste, la ciega grande. El coste de la ciega pequeña es la mitad de la apuesta pequeña; medio dólar en una mesa de $1/$2. La ciega grande cuesta el equivalente de la apuesta pequeña; en nuestro ejemplo, $1.

Tras emplazar las ciegas, el repartidor da a cada jugador 2 cartas boca abajo. A lo largo de la mano, se colocarán cinco cartas más boca arriba en el centro de la mesa, las llamadas “cartas comunitarias”, compartidas por todos los jugadores. Al término, cada jugador formará su jugada usando la mejor combinación entre sus dos cartas y las cinco comunitarias; así, para crear la mejor jugada, el jugador podrá usar una de sus dos cartas de mano, las dos, o ninguna.

Repartidas las dos cartas de mano, hay la primera ronda de apuestas. Empieza “hablando” el jugador que está sentado a la izquierda del que ha puesto la ciega grande. Las opciones que tiene son retirarse (fold), ir (call) o apostar (bet). Si decide ir, tiene que igualar el importe de la ciega grande. Si apuesta, debe subir una apuesta pequeña ($1 en una mesa de $1/$2). El turno de apuestas continúa en el sentido de las agujas del reloj hasta finalizar en el jugador que ha puesto la ciega grande.

Si el primer jugador ha apostado, el siguiente jugador en hablar puede retirarse (fold), ir (call) o subir (raise). El turno pasa a su izquierda y concluye cuando todos los jugadores han contribuido al bote la misma cantidad de dinero, habiéndose retirado aquellos que así lo han decidido. En caso de que un jugador suba y ningún otro iguale su apuesta, gana la mano automáticamente y se lleva el dinero del bote.

El Flop

Los jugadores que continúan en el juego, ven entonces el “Flop”, que son las primeras tres cartas comunitarias de las cinco de que va a constar la mano.

A continuación, hay otra ronda de apuestas. Esta vez empieza hablando el jugador que está sentado inmediatamente a la izquierda del repartidor. Puede escoger entre pasar (check) o apostar (bet). Si el jugador pasa, se reserva el derecho a igualar o superar cualquier apuesta que se haga detrás de él cuando le vuelva a tocar el turno. Si apuesta, debe aportar una apuesta pequeña al bote. El turno de apuestas continúa de la misma forma que el turno anterior, finalizando ahora en el jugador que hace de repartidor.


La Cuarta Carta

Los jugadores que siguen en la mano ven la cuarta carta, que en inglés se llama “The Turn” o “Fourth Street”. El turno de apuestas que se sigue funciona de la misma forma que en el Flop, con la diferencia de que ahora las apuestas son del doble de valor. En una mesa de $1/$2, las apuestas después de ver la cuarta carta son de $2.

La Quinta Carta

Los jugadores que siguen en la mano ven la quinta y última carta, que en inglés se llama “The River” o “Fifth Street”, y sigue un turno de apuestas idéntico al anterior. Al finalizar el turno, los jugadores que permanecen en la mano deben comparar sus jugadas y se lleva el bote aquel cuya combinación sea superior.

En la siguiente mano, la función de repartidor pasa un turno a la izquierda del que lo acaba de ser.

ACCIONES DEL JUGADOR

He aquí las acciones básicas que tendrás que realizar a lo largo de una partida. Parece poco; pero la cosa tiene miga. Como en el ajedrez, ficha tocada, ficha movida, aquí botón pulsado jugada hecha. Ten cuidado y no te confundas, no serás el primero que ve cuando no quiere ver o tira las cartas sin querer.

Fold (no ir):
Normalmente, un jugador se retira cuando piensa que su mano no es suficientemente fuerte para batir las de los otros y, por tanto, no cree que le merezca la pena apostar.

Check (pasar):
En caso de que nadie haya apostado antes durante una ronda de apuestas, tendrás la opción de pasar. Esto quiere decir que la iniciativa del juego pasa al jugador siguiente (es el equivalente a una apuesta de 0$).

Call (ver):
Igualar la apuesta que acaban de hacer los jugadores precedentes. Si un jugador apuesta 1$ y otro reenvida por 1, entonces cuesta 2 igualar.

Raise (subir):
Subir la apuesta que han realizado los jugadores precedentes.

Bet (apostar/apuesta):
La cantidad de dinero que pones sobre la mesa o la acción de hacerlo.

Reraise (reenvidar):
Aumentar el importe de la apuesta anterior, que ya ha subido el importe de la inicial, se conoce



Para los afiliados de casino La suma de los números elegidos para el juego de la ruleta, del 1 al 36, arroja sugestivamente nada menos que el bíblico 666.

Los amantes de las apuestas por Internet creen que se trata de una simple curiosidad. Nadie seriamente puede asegurar que la ruleta sea un símbolo del anticristo, aunque en la época en que fueron escritos los evangelios ya se conocieran lejanos antecedentes de este juego.

Se sabe, por ejemplo, que los antiguos griegos hacían girar un escudo sobre la punta de una espada. Que en la época de Augusto los romanos utilizaban una rueda de carro sostenida por un eje de madera perpendicular al piso. La diosa Fortuna era representada de pie sobre una bola o sosteniendo una rueda en su brazo. Inclusive a los esquimales de Groenlandia se les atribuye haberse servido de un indicador rotante para jugar. Pero en ningún caso hay datos referidos a los números, lo que torna absolutamente fantasiosa cualquier relación con las citas bíblicas. La Iglesia se opuso a practicar juegos de azar, llegando inclusive a excomulgar, como en el siglo VIII en Francia, a los monjes infractores.

Según el diccionario de la Real Academia Española, una de las acepciones de la palabra superstición es: “Fe desmedida o valoración excesiva respecto de alguna cosa”. También se la señala como algo contrario a la razón.

Es cierto. ¿O alguien puede explicar con algo de sensatez por qué debe augurar mala suerte un gato negro que se le atraviesa en el camino? ¿O por qué se debe evitar el 13, especialmente si coincide con un día martes?

Aún así, hombres y mujeres de probada inteligencia son capaces de cambiar de itinerario si recibieron un mal presagio, como que se nombre en su presencia a un personaje reputado de “mufa”. Por las dudas, se cuidan de caminar por debajo de una escalera; y creen que pasarse el salero de mano en mano puede terminar con una amistad.

Y no son legos. Son personas que, en caso de presentarse alguno de los símbolos de la mala suerte, conocen todos los artilugios para contrarrestarlos. Los varones saben que la naturaleza los proveyó de atributos físicos Pero tan pronto como se aferran a algo son capaces de abandonarlo si comprueban que se agotó su poder mágico. La ficha de la buena suerte que guardó el día anterior será despreciada si hoy perdió llevándola en el bolsillo. Si fracasó la estrategia de vestir ropa interior sin lavar, mañana irá al casino con calzoncillos nuevos.

TODO VALE

El jugador profesional sabe que no debe contar las ganancias mientras está dentro del casino. Ni comprarse zapatos con ese dinero, porque significa “pisar la suerte“. Si encuentra una moneda en el piso sabe que tiene garantizada la buena fortuna por el resto del día. Prestará atención a cualquier sugerencia por más absurda que parezca. ¿Y si realmente funciona?, dirá. Pero, luego, si no resulta, crucificará al que hizo la recomendación e inclusive puede llegar al extremo de incluirlo en la cruel galería de los “mufa“.

En las mesas de punto y banca, antes de apostar, se preocupa por identificar a los banqueros. Si alguien rara vez tiene suerte con el sabot, verá que cuando le llega el turno la mayoría apuesta francamente a punto. Y jugarán más de lo acostumbrado, porque están convencidos de que tienen el pase asegurado, como si las cartas no estuvieran ya predeterminadas en la caja de madera y acrílico. Y si se da el caso de que el estigmatizado personaje llegara a lograr una serie de varias bancas, rápidamente lo librarán de la condena.

“Ese no echa una”. “Lo persigue la mala suerte”. “Cuidado con ese viejo que siempre tira tres”. “La rubia es nueva; vas a ver que gana con nueve!”. Estas frases son un lugar común en las mesas de Punto y Banca. Se dice que un principiante será bendecido por la suerte. Y si no gana, es porque seguro ya antes había jugado a algo. Es un hecho también que después de un anear de siete, “la banca mete”. O que solamente un tonto no juega a punto luego de un anear de seis.

Después del 19, salen el 29 y el 32. Si vino el 36 hay que jugar al 11. ¿Por qué siempre se pregunta al pagador que número salió en la bola anterior antes de apostar?

Tanto a Punto y Banca como a la ruleta el jugador va muñido de un método o sistema. Para los psicólogos “juego-superstición-sistema” forman una tríada inseparable. El juego es azar y para ganar se echa mano a cualquier cosa, por más ridícula que parezca; y el sistema es el que le confiere una cierta lógica en la cabeza del jugador. Aunque no resista el mínimo razonamiento, ¿quién se atreverá a desmentirlo? ¿Alguien osaría decirle que es irracional? Inútil. En este campo no hay una verdad. Cada cual tiene La suya.



Multiplicar el dinero en la ruleta del casino online es el sueño de todo jugador, tanto sea novato como profesional. Esto se puede llegar a lograr siguiendo una estrategia válida y que se pueda realizar de forma progresiva. De esta manera, el riesgo no sea elevado.

Un buen comienzo para multiplicar el dinero que se tiene en juego, es realizar apuestas variadas dependiendo de las jugadas que salgan durante un tiempo. Se deben observar los números ganadores y esperar el momento adecuado para realizar algunas apuestas importantes. Luego de analizar el funcionamiento de la sesión, es el momento de apostar con confianza.

Se debe tener en cuenta que el funcionamiento de la ruleta online es muy similar en todos los casinos, por lo que pensar en una estrategia con la que se pueda multiplicar el dinero de forma progresiva, puede servir para todas ellas. ¡Suerte!